Una nueva belleza

Una nueva belleza
Una nueva belleza que sólo yo reconozco: la que brota de mi alma

martes, 8 de noviembre de 2016

“Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa. Tal como es tu deseo es tu voluntad. Tal como es tu voluntad, son tus actos. Tal como son tus actos, es tu destino”.

SÁBADO, 5 DE NOVIEMBRE DE 2016


Lunación para cambiar tu destino

Tomado del blog "Termometro Zodiacal" de Pedro Gonzalez Silva
Las energías de la Luna Nueva en Escorpio que se produjo el pasado 
30 de octubre, estarán vigentes hasta el 29 de noviembre, y 
sus efectos, si los canalizamos de modo consciente, nos pueden llevar 
a conectarnos con frecuencias vibratorias más altas que permitan 
operar actos mágicos, transformadores, a través del primer 
principio universal, relacionado con el poder de la mente.

En condiciones normales, este efecto de la “Lunación” (así decimos 
los astrólogos al ciclo mensual de la Luna) que está vigente, nos 
puede arrastrar a bajas pasiones, posiciones extremas 
relacionadas con resentimientos, odios, intolerancia y venganza.

Elevando nuestra mente por efecto de  estar conscientes de las 
energías que están activas, podemos operar actos de 
alquimia espiritual, transmutando la turbulencia emocional 
tan marcada en este ciclo, y enfocar esas tendencias hacia el 
desarrollo de nuestro poder psíquico, que nos permita operar cambios 
internos, que luego se reflejarán en nuestro entorno.

“El que puede cambiar sus pensamientos, puede cambiar su destino”. 
Esta frase la podemos aplicar en este ciclo, de eso se trata la 
transmutación. La Luna Nueva se produjo en conjunción con 
Mercurio, el astro de la mente, en Escorpio, propiciando una 
tendencia favorable para agudizar los poderes psíquicos.

La mitad del ciclo de esta Lunación será el próximo 14 de 
noviembre, con la llamada Súper Luna que estará en Tauro recibiendo 
la luz del Sol en Escorpio, y conectando a tierra el poder psíquico 
activado, para que pueda plasmarse en hechos concretos. 
Podemos mover esas energías a través de la meditación.

Es tiempo de reconocer y aplicar la primera de las leyes 
herméticas: “Todo es Mente; el Universo es Mental”. Es decir, 
que la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza y de la 
materia, es la mente. El universo es una creación mental del 
Todo (Dios), en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos 
nuestro ser.

Y como fuimos hechos, mejor dicho, pensados, a imagen y 
semejanza de ese Todo al que llamamos Dios, podemos operar 
desde  nuestra propia mente, que es un fragmento de esa mente 
universal, y “crear” nuestro mundo.

Los efectos de esta lunación nos llegan, precisamente por otros 
de los principios herméticos, plasmados en “El Kybalion”, 
libro que enuncia y explica esos principios, atribuidos a Hermes 
Trismegisto.

“Como arriba es abajo”, otro de estos principios (la ley 
de correspondencia), conecta al macrocosmos con nuestro 
microcosmos, con nuestra mente, y por eso las configuraciones 
astrológicas se reflejan en nuestro propio ser, y si 
con nuestra mente las canalizamos, obramos verdaderos milagros.

Asimismo, bajo el principio de que “todo vibra”, nos encontramos 
enlazados con todo en el universo, y así como recibimos las 
vibraciones de lo que ocurre en el cosmos, de igual forma, 
nuestra mente emite vibraciones que afectan nuestro entorno.

Escorpio es un signo (una vibración) de evolución y 
transmutación; transmutar significa cambiar un estado vibratorio 
denso, a uno más sutil, en relación con algo de su misma naturaleza, 
por ejemplo el odio en amor. Eso es alquimia espiritual. Esto 
se relaciones con la ley de polaridad: “Los semejantes y los 
antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, 
pero diferentes en grado; los extremos se tocan…” Por algo la 
sabiduría popular indica que del odio al amor hay un paso.

Esta intensa lunación escorpiana, nos conecta con la posibilidad 
de transmutar y evolucionar; también nos invita a callar, a no 
desperdiciar energía verbal y así acumular fuerzas psíquicas, 
porque ese es uno de los secretos para alcanzar los deseos, y 
precisamente el callado y misterioso Escorpio, es el signo del deseo.

Y qué mejor forma de entender la energía del deseo, y realizarla, 
que con estas bellas palabras de la sabiduría Veda, plasmadas 
en los “Upanishads”: “Tú eres lo que es el profundo deseo que te 
impulsa. Tal como es tu deseo es tu voluntad. Tal como es 
tu voluntad, son tus actos. Tal como son tus actos, es tu destino”.

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