Una nueva belleza

Una nueva belleza
Una nueva belleza que sólo yo reconozco: la que brota de mi alma

miércoles, 4 de marzo de 2015

Características y retos del envejecimiento de la población: La perspectiva europea. Par Asghar Zaidi

1. Introducción
El fenómeno del envejecimiento de la población es una cuestión a la que nos podemos referir como el espíritu del tiempo: todos nosotros pensamos en los beneficios de la longevidad y tenemos opiniones sobre cómo afrontar de la mejor manera posible el desafío de una vida más larga. Mi punto de vista sobre esta cuestión, como podréis observar leyendo este informe, reviste un tono muy optimista. El envejecimiento de la población debe ser considerado como un logro de nuestras sociedades y no como un gran desastre a punto de suceder. En el presente documento, describiré el tema del envejecimiento de la población y sus posibles implicaciones. Después continuaré discurriendo sobre las políticas públicas requeridas para afrontar los retos derivados del envejecimiento. Me centraré principalmente en como afrontar este reto por parte de Europa como región, y en cómo los países individuales al igual que la Union Europea y UNECE podrían dirigir estrategias para tratar estos desafíos y encontrar soluciones políticas que permitiesen afrontar dichos retos. Los siguientes mensajes podrían resumir el contenido de este documento: • El envejecimiento de la población podría considerarse un peligro o podría ofrecer nuevas oportunidades para la sociedad, dependiendo de cómo estemos preparados para ello. Es un reto para el que debe prepararse la sociedad y si se prepara bien y con antelación, esto realmente podría suponer una oportunidad para desarrollar todavía más rápidamente y con mayor extensión la cohesión social entre generaciones. Pero también podría suponer un riesgo si no tomamos en consideración todos los desafíos que requiere el fenómeno del envejecimiento de la población.• Otro mensaje a destacar es que no solo se deben reformar las políticas públicas para que se tomen en consideración las cuestiones relativas al envejecimiento de la población; de hecho el sector privado, la sociedad civil y las personas físicas serán todos factores claves en la adaptación a la nueva situación y en la aportación de innovaciones que podrían aportar soluciones a este reto que nuestras sociedades están afrontando. El esquema del presente documento sobre políticas es el siguiente: en primer lugar describiré lo que entendemos por fenómeno de envejecimiento de la población en el contexto de países europeos. Después haré mención a las acciones a adoptar por parte de las políticas públicas, del sector privado y de la sociedad civil en los principales campos de actuación. Empezaré por hacer una breve referencia al Plan Internacional de Acción sobre el Envejecimiento que se encuentra actualmente en progreso. En abril de 2002, en Madrid, los representantes de una gran cantidad de Gobiernos se reunieron en la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento y adoptaron un Plan Internacional de Acción sobre el Envejecimiento para dar respuesta a las oportunidades y retos del envejecimiento poblacional en el siglo XXI. El Plan Internacional de Madrid sobre Envejecimiento (MIPAA) es un plan de ámbito mundial que realmente proporciona colaboración internacional entre países, además de ofrecer recomendaciones coherentes sobre cómo los diferentes países deberían supervisar su progreso con respecto al envejecimiento de la población. En el mismo año (septiembre de 2002), La Comisión Económica para Europa de Naciones Unidas (CEPE) adoptó una Estrategia de Aplicación Regional (RIS) en la Conferencia Ministerial celebrada en Berlín, diseñada exclusivamente para la región europea de Naciones Unidas. El primer ciclo quinquenal de revisión y evaluación del MIPAA en la región europea ha concluido con la Conferencia Ministerial sonre Envejecimiento celebrada en León, España, desde el 6 al 8 de noviembre de 2007, y con su presentación en la cuatrigésimo sexta sesión de la Comisión para el Desarrollo Social, Nueva York, desde el 6 al 15 de febrero de 2008
¿Cuáles son los principales factores que están provocando el envejecimiento de las sociedades europeas? Podemos identificar tres factores obvios:
1. Envejecimiento de la generación del “baby-boom” al superar la edad de 65 años en 2010 y en años siguientes.
2. Fertilidad mucho más baja desde el fenómeno “baby-boom”.
3. Aumento de la esperanza de vida en personas de edad avanzada (factor crítico que seguramente continuará aumentando). El factor más fácil de comprender es el referido al envejecimiento de la generación del “baby-boom”. Las personas de esta generación nacieron en 1945 y en los 10-20 años posteriores. Y esta es la generación que empieza a jubilarse a partir del año 2000. De esta manera, habrá un gran número de personas que se jubilarán en el próximo par de décadas. El principal problema ha sido que el fenómeno del elevado “baby-boom” no ha continuado. Realmente hemos observado una tasa de fertilidad mucho más baja después de este periodo. Esto también puede considerarse como un logro de nuestras sociedades: la sociedad ofrece muchas más alternativas a las mujeres y éstas tienen mayor poder de decisión a la hora de tener hijos, de decidir cuántos van a tener o incluso de no tener ninguno. Esto refleja un mayor otorgamiento de poder a las mujeres en la sociedad y es indudablemente un éxito de ésta. Nuestra civilización también ofrece distintas oportunidades a las mujeres más allá de vivir en una familia en la que el hombre es quien la sostiene económicamente y más allá de quedarse en casa cuidando de los hijos. De hecho, las mujeres pueden esperar obtener mejores oportunidades e igualdad de ellas en el futuro y de consecuentemente permanencer activas en el mercado laboral. Esto implica un descenso del número de hijos por mujer o un retraso de la maternidad a edades más avanzadas. Pero el fenómeno más exitoso que normalmente asociamos al envejecimiento de la población es en realidad el aumento de la esperanza de vida, particularmente en edades avanzadas. Las personas que llegan a la edad de 60 o 65 años tienen elevadas posibilidades de sobrevivir hasta mucho más tarde en la vida. Para este propósito presentamos dos gráficos que nos permiten comparar algunos países europeos y norteamericanos, además de Japón.
El envejecimiento de la población ha sido un éxito y todos compartimos la opinión de que este éxito también implica una serie de desafíos que debemos afrontar, como el tema de las pensiones o los cuidados de largo duración. Por ejemplo, las pensiones se cobrarán durante un periodo mucho más largo de jubilación. Además, como tenemos mayor esperanza de vida y no cada año adicional que vivimos lo hacemos en perfectas condiciones de salud, podemos prever que se requerirán muchos más recursos y cuidados a la futura población de gente mayor. Esto no presenta mayor problema de comprensión, pero lo que normalmente no abordamos en estos debates es el tema de la cohesión social entre generaciones: viviremos en una sociedad en la que una de cada tres personas tendrá más de 65 años, por lo tanto tendremos que encontrar nuevos caminos para propiciar la interacción entre generaciones. La cohesión social entre generaciones jóvenes y mayores será una prioridad en las soluciones que se aporten al desafío del envejecimiento poblacional, pero no se requerirán solo políticas públicas, también será necesario que la sociedad civil y los medios de comunicación colaboren en encontrar la cohesión social intergeneracional. Tenemos que encontrar una manera de seguir apoyando a las personas mayores pero al mismo tiempo sin considerarlas una carga para la sociedad. En cuanto hablamos de pensiones y de cuidados de largo duración, pensamos en las tasas de dependencia. Este es un indicador muy útil puesto que muestra el número de personas menores de 65 años como una proporción de la población en edad laboral activa. Pongamos un ejemplo. En el típico sistema de pensiones, la población activa aporta dinero a un fondo y después el dinero de ese fondo se utiliza para pagar a los pensionistas de ese periodo de tiempo. Por lo tanto, los cambios en la tasa de dependencia nos indican que en el futuro, habrá menos gente contribuyento a ese fondo y más gente obteniendo dinero de ese fondo. En la mayoría de países europeos, la tasa de dependencia ha crecido hasta el punto de que ahora solo tenemos aproximadamente cinco personas contribuyendo para un solo pensionista. En este punto, presento de nuevo algunos resultados referentes a España y los comparo con Inglaterra, centrándome en el indicador de la tasa total de dependencia demográfica. La figura 5 muestra la tendencia de la tasa de dependencia en España y Gran Bretaña. Recientemente, la tasa de dependencia ha crecido en ambos países, aunque en España está creciendo a mayor velocidad que en Inglaterra.
 ¿Cómo prepararse para los retos derivados del envejecimiento 
de la población?
Hemos seleccionado cinco áreas distintas de políticas públicas debido a su importancia en la preparación al envejecimiento de las sociedades del futuro:
1. Política de pensiones.
2. Política de salud y cuidados de largo duración.
 3. Política de empleo.
4. Política de migración e integración.
5. Desarrollo de infraestructuras.
En un principio abordo los retos asumidos por la política de pensiones. A continuación retomo el mismo debate para la política de salud y cuidados de largo duración; seguidamente trataré la política de empleo y de migración e integración, además del desarrollo de infraestructuras que requerirán en el futuro las sociedades en proceso de envejecimiento. La extensión de este documento no nos permitiría profundizar en las diferentes políticas: mi objetivo aquí es que se tomen en consideración diferentes cuestiones relativas a cada una de ellas. Esta razón resultará útil para perfilar de manera genérica la filosofía que los países necesitarán adoptar para encontrar las políticas adecuadas. • Las políticas relativas al envejecimiento tendrán que ser realmente transversales de manera que formen parte de la estrategia general de lograr que Europa sea una región altamente competitiva y creciente. ¿Y en Venezuela que se hace?
Las políticas deben adoptarse de manera que permitan beneficiarse del potencial de las personas mayores y hacer que en nuestras sociedades haya lugar para personas de todas las edades. Además, el concepto de “envejecimiento activo” tendrá que ser el centro de todas nuestras futuras estrategias políticas. • La implicación de los principales agentes, especialmente los del sector privado y sociedad civil, serán de vital importancia a la hora de adoptar con éxito una política exhaustiva sobre envejecimiento. Para nosotros, las personas mayores no son cargas ni partes improductivas de nuestra sociedad, pero realmente encontramos formas innovadoras de continuar aprovechando todo el potencial de las personas mayores. Continuamos utilizando todas las habilidades y experiencia que han desarrollado durante sus vidas activas para el progreso de la sociedad. El envejecimiento activo es otro concepto que ha sido fuertemente promocionado en Europa y consiste en que mientras envejecemos, seguimos contribuyendo al bienestar de la sociedad y al nuestro propio. Una filosofía que tiene que ser adoptada en las futuras políticas es que éstas deben implicar a todos los agentes de la sociedad. No debería tratarse simplemente de un reto para las políticas públicas; es un desafío que también debe afrontarse por parte del sector privado y de la sociedad civil (incluyendo a la comunidad científica). Las empresas del sector privado y la sociedad civil tendrán que crear maneras innovadoras de proveer una sociedad en la que cada vez más la población anciana conviva junto a los sectores más jóvenes.
Para empezar, las sociedades tendrán que continuar proporcionando pensiones adecuadas que permitan mantener niveles decentes de vida y resulta útil resaltar que uno de los principales objetivos de la política de pensiones ha sido el proporcionar recursos adecuados a los pensionistas. Si una política de pensiones no lograba ese objetivo, se reformaba y se buscaban nuevos caminos para proveer recursos destinados a dicha política de pensiones. Algunos de mis trabajos previos (ver el Resumen de Políticas, de septiembre de 2006) han mostrado que las recientes reformas del sistema de pensiones que están teniendo lugar en países europeos están demasiado preocupados por los balances fiscales. Los países están preocupados por la porción del PIB destinada a la provisión de pensiones y por cómo crecerá en el futuro. Para asegurar los balances fiscales en un futuro, el número de pensionistas suele reducirse en estas reformas. Los países con este tipo de reformas tendrán que hacer frente de nuevo a una serie de retos cuando un gran número de personas mayores corran el riesgo de caer en la pobreza. Habiendo dicho esto, las sociedades también tienen el reto de proporcionar pensiones sostenibles económicamente.: los sistemas de pensiones no deberían ser demasiado generosos, es decir, no tan generosos como para llegar al punto de no ser sostenibles en el futuro y de no poder prestar las pensiones prometidas durante la fase contributiva. Otro reto que la política de pensiones deberá asumir consiste en continuar a modernizar su funcionamiento de manera que cubran a la mayoría de los grupos en riesgo de percibir pensiones bajas. Existe la necesidad de asegurar la titularidad de pensiones a aquellas personas que no se encuentran completamente cubiertas en los sistemas formales.: por jemplo, aquellas mujeres que destinan parte del tiempo de su carrera profesional a cuidar no solo a sus hijos, sino también a sus padres. El sistema de pensiones tendrá que aportar maneras de considerar a estos grupos que prestan servicios a la sociedad de manera no cuantificable, de forma que también estén cubiertos en el sistema de pensiones. Tomaremos el ejemplo de Suecia, que ha aportado sistemas de provisión de pensiones a las mujeres que renuncian a una parte del tiempo de su carrera profesional para cuidar a sus hijos o sus padres. Otro reto que deberá ser asumido por la política de pensiones del futuro es asegurar la justicia intergeneracional. Si prometemos mucha generosidad en las pensiones que percibirá la actual generación de trabajadores, corremos el reisgo de que las futuras generaciones de trabajadores tengan que soportar la carga de esa generosidad. Además, la política de pensiones debe ser concebida de forma que sea justa entre generaciones. En el contexto de España o en el de otros muchos países europeos, puede que el sector privado tenga que desempeñar un papel importante en la provisión de pensiones. De hecho, cada vez deberían estar disponibles más productos financieros que permitan ahorrar y después beneficiarse de ese ahorro a partir de la jubilación.
3.2 Retos de las políticas de cuidados de largo duración. Las políticas de cuidados de largo duración asumirán una serie de retos, y es importante resaltar que existe una incertidumbre considerable acerca de la naturaleza y alcance de dichos retos. Un aspecto importante con respecto a la preparación reside en las medidas preventivas: se deberá fomentar la adopción de estilos de vida que supongan mejoras en la salud y estado funcional de las personas en la última etapa de su vida. Tenemos que ser conscientes durante las primeras etapas del curso vital que un estilo de vida saludable nos proporcionará no solo una vida más larga sino también un buen estado de salud durante esos años de vida adicionales que ganaremos. Ese es un desafío que las sociedades como unidad deben asumir, y nosotros como individuos somos responsables de llevar a cabo cambios apropiados en nuestra vida diaria. Con respecto a las provisiones de las políticas públicas y del sector privado, las sociedades en proceso de envejecimiento tendrán que facilitar el suministro de mecanismos - tanto formales como informales - de cuidados para así responder a las necesidades de cuidados de largo duración de los más mayores. Un punto importante es que las políticas públicas tendrán que asegurar que las proviones de cuidados informales continúen desempeñando un papel importante en el futuro. Las políticas públicas necesitan incentivar a los miembros individuales de las familias para que cuiden de los miembros mayores de la mismas. También es muy importante la coordinación entre todos los agentes implicados en la provisión de cuidados asumibles a largo plazo. En este caso, sería deseable un acercamiento entre los sectores públicos y privados, y entre las distintas capas del Gobierno para encontrar soluciones que supongan en el futuro cuidados de largo duración más asumibles y de mayor calidad. El sector privado siempre ha sido líder en encontrar ideas innovadoras y éste debería ver un motivo claro para aportar innovaciones en la satisfacción de la demandas adicionales de cuidados sociales y de salud, cuidados que pueden prestarse en casa, en un centro diario, o en Instituciones formales.
3.3 Retos de la política de empleo. Con respecto a la política de empleo, debemos recordar el fenómeno relacionado con el envejecimiento de la población: la disminución de la población en edad de trabajar. Este fenómeno implica que en el futuro no solo tendremos una parte menor de población en edad de trabajar sino también también un decrecimiento total de la población. La mejor manera de facilitar la transición a una población menos numerosa es obviamente animar a las personas a trabajar hasta edades más avanzadas y eliminar las barreras que pudieran impedírselo. Las políticas de pensiones ya han adoptado cambios para mejorar los incentivos a las trayectorias profesionales más largas aumentado la edad en la que se adquiere la condición de pensionista, restringiendo las vías que facilitan las jubilaciones tempranas y eliminando la jubilación obligatoria. Es importante resaltar en este aspecto el potencial del empleo de las mujeres, no solo el trabajo a tiempo parcial, sino también el empleo a tiempo completo. Las políticas que animen a las mujeres a participar en el mercado laboral, a través de mejores prestaciones para el cuidado de hijos ayudarán a las mujeres a redirigir el balance entre trabajo y familia. Debería aprovecharse el potencial del empleo de ciertos grupos que normalmente padecen altos índices de desempleo (por ejemplo, es necesario perseguir con mayor esfuerzo políticas para un mayor empleo de personas con discapacidad). Asimismo deberíamos tener en mente la importancia de la situación del empleo de la población emigrante, que también contribuye a la fuerza del mercado de trabajo de sus nuevos países de residencia (siempre y cuando las tasas de empleo de éstos permanezcan altas). En países en los que se haya abusado de posibles vías hacia la jubilación anticipada, notablemente en Europa, ya se ha llevado a cabo una serie de reformas para restringir el acceso formal a la jubilación anticipada (por ejemplo en Austria, Bélgica y Francia). También se han adoptado medidas destinadas a endurecer los requisitos para obtener prestaciones por discapacidad (por ejemplo, en Dinamarca, Holanda e Inglaterra) y por desempleo (Austria, Finlandia y Holanda). De la misma manera, se ha elevado la edad de eligibilidad de percepción de pensiones tanto para hombres como para mujeres (por ejemplo en Dinamarca, Alemania, Italia, e Inglaterra). De todas maneras, hay que ser cautelosos al interpretar estas tendencias. La experiencia de los distintos países muestra que, a no ser que la reforma sea considerable, hay un riesgo de sustitución entre las posibles vías de jubilación anticipada. Por ejemplo, la derogación de los sistemas formales de jubilación anticipada en Bélgica y Francia ha sido contrarestada por un aumento del paro entre personas mayores exentas de buscar activamente un trabajo. Las prestaciones por discapacidad todavía suponen una vía de jubilación anticipada en muchos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Consecuentemente, la edad de jubilación efectivaestá todavía por debajo de la edad oficial de jubilación en muchos países de la OECD. Un aspecto crítico en la mejora del empleo de los mayores es el punto de vista que tienen los empleadores con respecto a su productividad: opinan que está ligada al coste creciente de su mano de obra. Estudios empíricos demuestran que el coste que supone la contratación de trabajadores mayores es menor en aquellos países en los que el coste relativo de la mano de obra de dichos trabajadores es mayor. Este fenómeno refleja la actitud negativa de los empleadores consistente en pensar que el coste de la mano de obra aumenta a la par que la edad, más rápido que la productividad. Esta actitud obliga a los trabajadores a buscar una vía alternativa y la encuentran en la jubilación. Para que las políticas públicas destinadas a mejorar las condiciones de trabajo de los mayores funcionen, es necesario que los empleadores superen la percepción negativa que tienen de éstos y faciliten un mejor ambiente de trabajo en el que los trabajadores mayores continúen mejorando su productividad. Al mismo tiempo, las estructuras salariales rígidas en las que se premia la antigüedad deberían ser sustituidas por otras más flexibles. Por otra parte, los empresarios y sindicatos también tienen la responsabilidad de encontrar maneras de restringir el incremento del coste de la mano de obra asociado a la edad. Asimismo se requieren cambios sectoriales de manera que cada vez encontremos más personas trabajando en los sectores que prestan servicios a los mayores. Se debería formar a más personas para trabajar en servicios de salud, enfermería y servicios sociales. Esto supone un
importante desarrollo infraestructural por el que las sociedades tendrán que pasar para poder afrontar el reto de una sociedad en proceso de envejecimiento en el futuro. Otra manera de afrontar este decrecimiento poblacional consiste en promover una mayor productividad de manera que el crecimiento productivo contribuya a aumentar el rendimiento de la población. Tenemos que adoptar la perspectiva del curso vital y pensar dónde podríamos contratar a más gente y hacer más productivo el empleo.
3.4 Desafíos de la política de migración. Las sociedades en proceso de envejecimiento considerarán la captación de trabajadores más jóvenes procedentes de otras sociedades puesto que con ello se paliaría la escasez laboral, aunque no evitaría el envejecimiento social puesto que el número de trabajadores requeridos para ello sería excesivo. Aquí reside uno de los mayores desafíos para los países europeos: la integración de esos trabajadores inmigrantes en el mercado de trabajo y en la propia sociedad. Con respecto a España, podemos decir que se encuentra a la cabeza de otros países europeos. España ha sido capaz de aportar inmigrantes (más de los previstos) y los ha intregrado exitosamente en el mercado laboral. Si consideramos Europa como una región de la que forman parte países de Asia Central y otros países europeos del Este, tenemos un gran potencial del que beneficiarnos como consecuencia de la inmigración en la región. A pesar de ello, debemos ser cautelosos porque la pérdida de trabajadores jóvenes se produciría también en sociedades en proceso de envejecimiento y la emigración podría suponer problemas para algunas sociedades y soluciones para otras. Por ejemplo, en algunos de los países de Europa del Este prácticamente una de cada dos personas en la fase productiva de su vida profesional ya se ha marchado a Europa Occidental o está pensando en irse. Por lo tanto, algunos países pueden hacer frente a este problema atrayendo a trabajadores jóvenes de otros Estados pero a su vez están generando más problemas para los países de los que esos jóvenes inmigrantes son nacionales. Al mismo tiempo, los desafíos de la política de migración no deberían concebirse de forma demasiado negativa: si observamos a toda esta región de manera global, apreciaremos que algunas de las personas que no tienen empleo en sus propios países van a poder encontrar oportunidades de trabajo en otros lugares y de esa manera podrán aportar recursos a su país de origen contribuyendo a largo plazo al desarrollo del mismo. .
3.5 Desafíos del desarrollo de infraestructuras.
El envejecimiento de la población no es algo que no podamos comprender, y este documento aporta de manera sencilla una visión general de las cuestiones asociadas al envejecimiento. El envejecimiento poblacional es un fenómeno que implica una porción creciente de personas mayores y un descenso generalizado de la población. Pero esto no es un desastre a punto de suceder, de hecho nos está ofreciendo nuevas oportunidades de encontrar caminos para continuar viviendo juntos.y prosperar. El mensaje principal del presente documento se refiere a que el envejecimiento de la población puede suponer un desastre o una oportunidad, dependiendo de cómo las sociedades en proceso de envejecimiento se preparen para ello. Los puntos analizados abarcan distintos campos políticos y presentan ideas sobre cómo las políticas europeas deben cambiar en el futuro. El fenómeno del envejecimiento de la población está ofrenciéndonos un nuevo entorno en el que debemos ser conscientes y aprovecharnos del potencial de las personas mayores. Se deberá encontrar una nueva cohesión social en una sociedad en la que, recíprocamente, las personas jóvenes y mayores vivan bien y productivamente. Este fenómeno no solo implica desafíos para las políticas públicas sino también para el sector privado, y existe con respecto al futuro una mayor necesidad de trabajo en común por parte de los distintos agentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada