Una nueva belleza

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Una nueva belleza que sólo yo reconozco: la que brota de mi alma

miércoles, 1 de octubre de 2014

Venezuela es uno de los peores países del mundo para los ancianos, según un índice de 96 países publicado hoy en Londres que revela que Noruega es el mejor.

Venezuela es uno de los peores países para envejecer

La clasificación Global Age Watch 2014, que elabora cada año la organización británica de ayuda a la vejez HelpAge International, es el resultado de la combinación de cuatro factores: seguridad de los ingresos, salud, capacidades y entorno. Venezuela aparece en el lugar 76.

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El mejor país para la tercera edad es Noruega (Archivo)
EL UNIVERSAL
miércoles 1 de octubre de 2014  11:10 AM
Londres.- Venezuela es uno de los peores países del mundo para los ancianos, según un índice de 96 países publicado hoy en Londres que revela que Noruega es el mejor.

La clasificación Global Age Watch 2014, que elabora cada año la organización británica de ayuda a la vejez HelpAge International, es el resultado de la combinación de cuatro factores: seguridad de los ingresos, salud -esperanza de vida y bienestar psicológico-, capacidades -posibilidad de trabajar o educarse, por ejemplo- y entorno -seguridad, libertad cívica, relaciones sociales...

Venezuela aparece en el lugar 76 , el peor de los países latinoamericanos evaluados. España está en el lugar 21 , seguido de Chile (22), Uruguay (23), Panamá (24), Costa Rica (26), México (30), Argentina (31), Ecuador (33), Perú (42), Bolivia (51), Colombia (52), Nicaragua (54), El Salvador (57), Brasil (58), República Dominicana (62), Guatemala (63), Paraguay (66) y Honduras (75).

Los cinco primeros países de este índice, cuya difusión coincide con el Día internacional de los ancianos de la ONU, son Noruega, Suecia, Suiza, Canadá y Alemania.

Los resultados de Venezuela se explican por la inseguridad y porque tiene la tasa más alta de pobreza en la tercera edad de los países latinoamericanos evaluados, si bien sus pensiones están en la media, reseñó AFP.

Que Brasil, la mayor economía latinoamericana, aparezca en el furgón de cola regional se debe a la insatisfacción de las personas mayores con la seguridad y el transporte público.

Las personas mayores de 60 años son el 12% de la población mundial, unos 868 millones. Se estima que en 2050 serán el 21%, casi tantos como los menores de 15 años (unos 2.000 millones).

Los autores afirman que "el índice nos dice que el crecimiento económico no basta por sí solo para el bienestar de las personas mayores y que hay que poner en marcha políticas específicas que aborden las implicaciones de envejecer".

En el caso de Latinoamérica, el informe elogia la expansión de las pensiones sociales, que se conceden aunque el anciano no hiciera aportaciones a la seguridad social durante su vida laboral.

"Mexico (30) y Perú (42) son ejemplos de este giro hacia las pensiones sociales. El esquema de pensiones contributivas que se introdujo en México en 1943 cubre alrededor de un cuarto de los mexicanos. Pero la rápida expansión de las pensiones sociales en la pasada década significa que cerca de 9 de cada 10 mexicanos de más de 65 años están cubiertos", afirma el documento.

AUNQUE EL MUNDO CREE LA GRAN MENTIRA

Venezuela: un pueblo feliz

ELIDES J. ROJAS L. |  EL UNIVERSAL
miércoles 1 de octubre de 2014  12:00 AM
Un pueblo feliz que compra lo necesario. Esa es Venezuela, según los últimos conceptos emitidos por la vocería oficialista. La afirmación implica tres cosas: los venezolanos están felices, los venezolanos compran, los venezolanos compran lo necesario. Todo eso conforma una visión de éxito, suponemos que en socialismo, pues hace 16 años que los venezolanos no oyen sino eso, aunque en la realidad sigan metidos en el mismo desorden, aunque agravado, en que se ha convertido Venezuela desde hace ya bastantes años.

El eslogan del funcionario que habla de venezolanos felices y comprando lo necesario implica, además, que la felicidad es un asunto que se alcanza de la manera más fácil: acercándose hasta el mercado y comprando lo necesario. Todo lo demás, a Dios gracias, no cuenta. Si en el concepto del funcionario del gobierno no entra el resto del marco en que se desenvuelve la vida de los venezolanos, pues tal vez el autor de la cuña tenga razón. Pero veamos, cuál es ese marco que habrá que desechar para darle la razón plena al viceministro de la Soberanía Alimentaria, Yván Gil.

Primero. Usted es feliz porque compra lo que necesita, cuando lo necesita y cuando le da la real gana de hacerlo. Así es en Managua, en Buenos Aires o en Quito, para solo nombrar algunos de los países del rebaño feliz. Allá hay de todo. Busquen en las páginas digitales de los diarios de esos países y verán que no hay debate sobre desabastecimiento o escasez. Así que esta condición para ser muy feliz solo se da en Venezuela.

Segundo. Revise las informaciones de la prensa de Uruguay, Brasil o Paraguay y verá que son pueblos sumamente infelices. No tienen cosas que en Venezuela hay para todos. No tienen una inflación enloquecida y conocen las cifras de los precios con toda puntualidad cada mes. No tienen problemas con el tipo de cambio, falta de divisas y menos de mercados negros incontrolables. Pobre gente. Por si fuera poco, esos pueblos caminan sin problemas a cualquier hora por las calles de sus ciudades sin temor a que llegue algún criminal y los mande directo a otra galaxia simplemente por quitarle el celular. Pobre gente, realmente. No saben lo infelices que son.

Tercero. Échele un a miradita a la prensa de Bolivia, Costa Rica o Guatemala y observe cuánta infelicidad hay entre esa gente que desde que se levanta hasta que se acuesta no hacen ni siquiera una cola para comprar la leche o el jabón. Pobre gente. No saben dónde están parados. Se ve que les hace falta una buena dosis de Socialismo del Siglo XXI para que comiencen a disfrutar lo que es realmente un pueblo feliz. Mientras tanto no son más que un pueblo normal. Más infeliz que feliz. Por ahí más o menos.

Cuarto. Miren los avisos en la prensa de Chile o de Colombia. Carros por bojote. Edificios por bojote. Apartamentos por bojote. Ofertas de viajes a montón. Nada de Cadivi o Cencoex. Pobre gente. Estos sí es verdad que están lejos de ser un pueblo feliz, del tipo que compra lo necesario.

Felices de verdad, verdad, solo en Venezuela.

erojas@eluniversal.com / Twitter: @ejrl

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